sábado, 23 de julio de 2011

Oteando desde las Alturas

"Desde el Cerro de Santiago" (Estudio). Pastel sobre papel. 40 x 30 cm

Hay momentos en que es saludable tomar distancia de las cosas para adquirir una perspectiva más amplia. ¿Cuántas veces no nos encontramos inmersos en un problema, en una rutina, en una relación conflictiva, y nos desesperamos por no lograr cambios ni encontrar soluciones?

He comprobado que es necesario, en determinados momentos, separarse de los problemas para verlos de otra manera más serena y fría. Los fenómenos adquieren otra dimensión, permitiéndonos una mayor objetividad.


"Desde el Cerro de Santiago". Óleo sobre tela. 120 x 90 cm

Como pintora que soy, ejercito este distanciamiento cuando pinto paisajes extensos. Veo horizontes lejanos y siento que esto me da una mayor templanza, o incluso, tal vez, cierta sabiduría. El contraste entre un primer y un último plano me enseña cuán distintos pueden ser los puntos de vista, cuán relativo es todo.
Si bien muchas veces me atrae el pintar objetos o seres cercanos llenos de detalles, hay otras ocasiones en que siento un llamado a alejar mi objetivo, obteniendo una especie de "vista de águila" que me da una amplia perspectiva... del objeto pictórico y de la vida en general.

El tiempo es otra variable que ayuda a dimensionar las cosas, pues nos da otro tipo de distancia.

Este cuadro es un ejemplo de dos momentos distintos: primeramente, subí hasta la cima de este cerro, con mi equipo de pasteles a cuestas, y realicé un estudio in situ que conlleva la vivencia misma de visitar las alturas. Más tarde, ya en mi estudio, pinté el mismo motivo con óleos sobre un gran lienzo. Dos momentos/ dos técnicas/ dos vivencias, y un mismo motivo.

11 comentarios:

Leo dijo...

Pues sí, comparando las dos pinturas queda bien a las claras la perpectiva de cada una.
Muy bonitas las dos.
Saludos afectuosos.
Leonor

LIRIO dijo...

Gracias por tu visita y amable comentario, Leo.
Por acá seguiremos oteando el devenir de nuestras vidas.
un beso sincero

isis de la noche dijo...

Hermosa experiencia, la de ver a través de tus ojos, a través de tus dos miradas distintas..

El cielo abierto y multicolor me transmite paz.. la paz que solo se encuentra en las alturas..

bellísimo..

besos miles Liz querida **

LIRIO dijo...

Pues gracias, mi querida Isis...
Ahora que leí tus palabras, considero que este post ha quedado ¡mucho más completo! La expresión de una mujer de letras, como tú, complementa perfectamente lo que yo quería decir.

Gracias, amiga del ecuador del mundo.

Antonio H. Martín dijo...

Sí, amiga, la distancia es necesaria. Muchas veces, cuando andaba envuelto en problemas cotidianos, me cambiaba la mirada el simple observar a las estrellas en la noche oscura y silenciosa. Y ahora que puedo ascender a ciertas cumbres, ocurre lo mismo.
Y es desde esa distancia desde donde se ve la salida a muchos conflictos, sencillamente porque esa distancia nos permite dos cosas: empequeñecer sus condiciones, sus límites, y relativizarlos, ver que las cosas no son tan importantes como a veces nos parecen.
La altura es para eso una magnífica visión. Y así, al regresar, según bajamos el camino, sentimos que algo nuevo nos acompaña, y sabemos qué es lo que debemos hacer.

De las dos pinturas, me quedo, por supuesto, con la segunda, que refleja la visión total del paisaje, su grandeza, su amplitud, su fondo y su distancia...

Un gran abrazo, amiga Liz, pintora de sueños y pensamientos.

LIRIO dijo...

Antonio.

¿Sabes lo que me encanta?
La comunión de pensamientos, de sentimientos, de sentires; el encontrar amigos en el mundo -sea en el mundo real o el virtual- que entiendan mi manera de concebir la vida.
Y tú, Amigo del Árbol Azul, definitivamente eres de este tipo de amistades.
Gracias por tu empatía y compañía espiritual.
Un beso desde la lejanía de un horizonte hermano

red dijo...

Grazie....dai miei occhi, dal cuore. Grazie per aver detto e dipinto così bene quello che sento.

Un sorriso
Red

LIRIO dijo...

Hola, Red"

Pues yo te doy las gracias a ti, por pasearte en este sitio y dejarme tus hermosos comentarios.
¡Ah! Y también por hacerme ver que entiendo bastante el italiano, pues comprendí tus palabras!!!
Eres muy bienvenida a este blog, y espero que vuelvas a cruzar mis umbrales. Iré a visitar el tuyo, lo prometo.
Un beso

cristal00k dijo...

Lo que me dan a mí estas pinturas, Liz, es una gran sensación de libertad y unas ganas de perderme por esas cumbres que ni te cuento, jeje
Será que tengo unas enormes ganas de irme de vacaciones, supongo...
Me gusta verte en marcha, amiga.
Besos!

LIRIO dijo...

Cristalook,... ¡Mirada de Cristal es lo que tú tienes! Mira que me encanta lo que me dices, acerca de los sentimientos que te despiertan mis cuadros.
Quiero que sepas que estoy viviendo ahora una etapa de cambios; y entre estos cambios generales, he notado que tengo menos tiempo y energía para pintar. No me quejo, para nada. Pero si bien ahora me he dedicado menos al caballete, el leer tus palabras me hace que renazcan en mí las ganas de luchar para lograr concentrarme de nuevo más en la pintura.
¡Gracias, amiga de allende las nubes! Y Dios quiera que pronto te salgan alas y vueles en libertad, hasta el horizonte.

cristal00k dijo...

Liz, el "call", o mejor dicho un "call", es como nombramos en catalán a los barrios judíos. Y el de Girona, es una auténtica joya medieval, lleno de callejuelas y rincones deliciosos, donde a veces tengo el privilegio de perderme...
Te encantaría pintarlo, estoy segura. Siento no haber puesto el significado, algo que subsanaré en cuanto termine comentarte aquí, jeje.
Un beso.