"El Vivero"/ Óleo obre tela/ 50 x 40 cm
Siguió su caminata, tomando un rato después la dirección de regreso al poblado. Aparte de las muchas campanitas azules que ya había registrado en su cuaderno, se extasió mirando los casahuates, esos árboles que en este tiempo se cubren completamente de flores blanquísimas. Y también se dio cuenta de que los acahuales estaban ahora en todo su esplendor en ciertas zonas: justamente aquéllas en donde habían cosechado las mazorcas de maíz hacía un par de meses. Esta es también una flor muy particular: asemeja margaritas grandes, de un intenso tono amarillo cadmio quemado. Pero lo que tienen de raro es que su tallos son altísimos, de 2 o 3 metros, y también fuertísimos, pues sostienen cada uno a esas flores tan grandes; al final, la imagen es la de una espléndida pradera dorada y ardiente, más alta que nosotros mismos en algunas partes. "Este será uno de mis próximos cuadros", se dijo...
Poco a poco se fue acercando a las orillas de su pueblo, y de pronto se encontró delante del vivero "Flor de Dios". Claro: por ser temporada navideña, estaba lleno completa y exclusivamente de flores de nochebuena*.
¡Era precioso ver aquéllo! Registró el contraste tan grande entre aquéllas campanuleas azulitas del campo, leves y del color de la distancia, y éstas, tan encendidas, tan enormes, tan rojas, del color de la intensidad y la pasión.
Y decidió pedir permiso a los dueños del lugar, para ponerse a pintar EN VIVO la escena. Fue a su casa, que no quedaba lejos de ahí, y recogió todo su equipo de óleos (pintura, pinceles,una tela preparada, el caballete, la paleta, la trementina y demás), y regresó cargado de sus "herramientas de batalla" para tomar una nota de color de esta inolvidable imagen. PINTAR era, para él, la manera más directa de aprehender el entorno, la realidad, la vida... Y además era una forma de compartir, con quien así lo deseara, esta su manera de estar en el mundo e interpretarlo.
Y así como el Peregrino pinta sus mil pétalos encarnados, de la misma manera yo, la Peregrina-Caminante-Viajante y errabunda que soy, quiero pintar mis deseos para ustedes, contertulios queridos:
Que florezcan sus ilusiones y sus sueños como las Flores de Pascua de este vivero.
Que tengan salud.
Que no les falte el trabajo, y con él, el deseo de hacer las cosas bien y superarse cada vez más.
Les deseo el amor en sus vidas.
También deseo para ustedes la presencia de la Amistad a su alrededor, como mariposa, como pájaro en vuelo y movimiento, con quien se siente reciprocidad.
Reciban muchos abrazos de
Lirio, la Andariega
* La nochebuena o poinsetta es, por cierto, oriunda de México, específicamente del Estado de Morelos, en donde vivo.