
"Cosecharás lo que siembres", dice un antiguo adaggio.
Quise publicar hoy esta Entrada porque he de compartir con ustedes que hoy se celebra en México el día de la cosecha. A esta fiesta se le llama tradicionalmente LA ELOTADA, porque en todos los campos donde se ha cultivado el maíz, llamados milpas, se va la gente a cortar sus primeros elotes (=mazorcas de maíz tierno). Se acostumbra asarlos o cocerlos allí mismo, en fogones familiares, y se lleva a cabo un almuerzo ritual. Cualquier persona que se acerque a ellos es convidada a participar de la comida.
Es una fiesta de reminiscencias prehispánicas, en donde se rendían los honores al Dios del Maíz Joven, o Pilzintli. Es una celebración a la Abundancia.
Cuando pinté este bodegón, tuve en la mente rendir un pequeño homenaje a los frutos principales de Mesoamérica. Eston son lo que se llama la Trilogía Maíz-Frijol-Calabaza, y constituyen el sustento básico de estas tierras.
Conectado con esto, agrego unos pensamientos de Sergio Bucay, que enlazan este post con los anteriores de manera prodigiosa:
"Cada semilla sabe cómo llegar a ser un árbol."
"Tantas son las semillas como lo son los sueños secretos.
Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz. Es necesario morir como semillas para convertirnos en árboles...
Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase...
Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, escucharnos, y a darnos cuenta...
Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos.
Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.
Nada que temer... una sabiduría interior las acompaña... porque cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol."
