
"Dos Orquídeas"/ Pastel sobre papel/ 30 x 50 cm
Tras loco vuelo, aventuras mentales y físicas, e intenso trabajo artístico, intelectual y social, vuelvo a mi entorno de siempre. ¡Bendita rutina!
Es bello salir de paseo -acabo de pasar 10 días en el mar, hermosos- y es maravilloso presentar una Exposición de 60 obras, producto de mis búsquedas de los últimos años. Sí: realmente es algo grandioso, de lo que más agradezco a la vida...
Ah, pero volver a mi vida cotidiana, finalmente contemplar mi jardín en silencio y regresar a mi vida cibernética, CON TOD@S USTEDES, es también una gozada.
Me preguntaba: ¿con qué re-abriré mi blog, tras tanta ausencia de las redes? Debe ser algo sencillo, elemental y puro. Y fue así que encontré estas dos orquídeas, creciendo a la orilla de un estanque aquí, en mi pueblo de siempre. Dos flores que, cerca de la tierra, comienzan a desplegar su vida, su vida interior como exterior. Así me siento yo, hoy. Y les comparto mi sentimiento y mi pensamiento: cuando no sepamos cómo continuar un camino incierto, volvamos a lo más básico.
Mis sencillas flores, en sus trazos puros y naturales, nos hablan de un nuevo comienzo. Se cerró un ciclo, pero se abre otro. Como sucede en todas las cosas de la vida.
Es como volver a empezar.