"Camino y Copa"/ Pastel sobre papel gamucina/ /72 x 47 cm
Es verdad el adaggio...
Se hace camino al andar, como estableció Machado.
Hay un camino ante nosotros, siempre: un camino amplio y claro, o un camino sinuoso, estrecho, pedregoso o polvoso, lleno de lodo, de charcos o agujeros... incluso hay momentos en que todo es una maraña, y nos vemos obligados a desbrozar el terreno para comenzar a hacer un camino.
Los que me han seguido durante un cierto tiempo, saben que una de mis predilecciones es pintar caminos. He publicado aqui más de uno...
En estos días en que estamos "aterrizando" nuestros propósitos para el nuevo año, he estado reflexionando. Dos cosas me surgen:
La primera es
qué tanto de este camino está realmente en nuestras manos construirlo. No tengo respuesta final, pero pienso que no es el 100%, desde luego, sino que gran parte de lo que está en nuestras posibilidades viene ya predeterminado por causas y agentes ajenos a nosotros.
La segunda, se centra en
esa parte o sección del camino que sí está en nuestras manos hacer, que es precisamente la parte en donde más podemos ejercer nuestro libre albedrío. Pienso que también aqui hay cierta restricción, pues hay deberes y trabajos que es inevitable realizar, queramos o no, y esos reducen nuestra movilidad.
Ahora bien, aún si la parte que nos queda para construir a nuestro antojo es ínfima, considero que es necesario imprimirle una dosis de fantasía, de ilusión. A fin de cuentas, se trata de una búsqueda sutil y espiritual. En cierto sentido, el
arte es una especie de sublimación, es una labor que parte de la creatividad.
Y, ¿qué es la creatividad? Seguro habrá muchas definiciones, pero yo siento que es un quehacer que consiste en
mirar a otro nivel, hacia un territorio invisible en el mundo meramente material, y
traducirlo a este reino de lo palpable. Sea en letras, imágenes, notas musicales, materiales físicos esculpidos, movimientos corporales bellos, escenificaciones teatrales... en fin, cualquiera de las expresiones del arte.
Bien, por eso pinté este camino: con aspectos puramente naturales y también con detalles simbólicos que aluden a otra realidad simultánea y paralela. Es decir, entre mis propósitos para el año 2010 está el de lograr acceder al mundo mágico y onírico, para abrevar de él y plasmarlo en mi pintura.