Dar y recibir.
Recibir y dar...
Es un círculo maravilloso, en el que dos se retroalimentan uno al otro.
Pero si tuviésemos que jerarquizar,
yo elegiría el "Dar" en primer lugar. Dar por dar, sin esperar recibir nada a cambio, es de lo más satisfactorio que hay el poder sentir ese placer de solamente dar; dar amor, dar solidaridad, dar compañía. Dar apoyo, dar motivación, dar alegría...
Y una de las cosas más importantes para dar es: nuestro Tiempo.
Doña Soledad vive enfrente de mi casa. Es una buena mujer a quien no le cuesta dar una sonrisa, prestar ayuda cuando hace falta. Y así la quise retratar. Ahora, quiero imaginar que es la esposa del Peregrino, su compañera fiel que siempre está allí cuando él la necesita.
Recibiendo del cielo y dándonos a los demás, es la manera más idónea de pasar por estos Caminos de la Vida..

