viernes, 15 de abril de 2011

Viernes de Dolores

Óleo s/ tela/ 1997/ 120 x 80 cm

jueves, 7 de abril de 2011

Uriel, Guardián de las Entradas

"Arcángel Uriel"/ Óleo sobre tela/ 90 x 60 cm

También este cuadro data de hace tiempo, unos 10 años. Mi intención fue la de representar al Guardián de los Umbrales en una forma etérea, pero dándole una presencia de luz dorada. En aquél tiempo aún no dominaba la técnica del estofado con aplicación de hoja de oro, así que lo pinté con óleos exclusivamente... pero yo ya estaba "persiguiendo el oro", como los alquimistas. Ha sido una búsqueda que he emprendido desde hace mucho.

Ya era tiempo de que lo publicase aquí, en mi blog UMBRALES, custodiando el paso entre los mundos. Especialmente me pareció oportuno hacerlo ahora, en plena primavera, ya que está rodeado de fresca y renovada vegetación, con flores a sus pies.

Me encontré esta oración que lo invoca:

Bendito Arcángel Uriel,
tú que conoces los secretos de la luz,
pues claras simples y reales han sido las muestras de tu presencia,
guiando al hombre en el camino, que por orden divina Dios ha escrito:
que la flama de tu corazón guíe mis pasos e ilumine las tinieblas que me rodean;
que tu velocidad se manifieste como un rayo,
permitiéndome escapar de las acechanzas de los tentadores,
de la confusión encarnada en mi interior
y en mis enemigos.


viernes, 4 de marzo de 2011

Ángeles

"Esplendente"/ Óleo sobre tela/ 50 x 70 cm

Llevo un tiempo pintando ángeles, no sé por qué.
Tal vez tenga que ver que visité algunas ciudades coloniales recientemente, impregnadas de arte barroco. El caso fue que me sentí inspirada a realizar cuadros sobre ángeles y arcángeles, que pronto iré subiendo aquí.

No es la primera vez que me centro en este tema, pues me atrae con cierta frecuencia. A "Esplendente" lo pinté hace muchos años, y aquí lo tienen. Quisiera que sintieran su energía, que es la que me mueve, tal como yo siento la vibración de estos seres misteriosos y luminosos.

domingo, 20 de febrero de 2011

"Igual que una mar en calma, igual que un golpe de mar"

"Las Lunas de este Sueño"/ Pastel/ 80 x 70 cm

Hay veces en que uno se siente totalmente fundido con otro ser: cuando se está enamorado. Y en esas circunstancias fuera del tiempo, se puede uno llegar a sentir uno con la naturaleza entera.
Este cuadro tan surrealista e inexplicable me fue inspirado en un momento así, con la fuerza y la calma del mar simultáneamente. ¿Se trata de otro umbral? Para mi, está claro que así es.


Tú pones en contacto
-a través de mi, de la dichosa de mi-
a la noche con el día,
al aire con la ola y la palmera,
al fuego con el agua,
al césped con la arena,
la perla con la estrella...
eres caricia constante
igual que una mar en calma,
¡igual que un golpe de mar! *

*Este último par de versos está tomado de una canción de José José, misma que presento a continuación. ¿No gustan escucharla conmigo?



(Mi pequeño homenaje al mes de la amistad y el amor)

viernes, 21 de enero de 2011

El Nuevo Camino

"Senderos"/ Pastel/ 50 x 60 cm

Ya comenzamos a hollar caminos en este nuevo año, peregrinos que somos de la vida.
Siempre hay un sendero ante nosotros... o a veces hay más de uno, y en ese caso es menester elegir. ¿Cuál será el correcto? ¡El que nos dicte nuestro corazón!

Este pensamiento me conduce irremediablemente a Robert Frost, el gran poeta norteamericano. Porque lo más fácil es tomar el camino pre-fijado y convencional, el conocido, el que todos -incluso uno mismo- esperan. Pero hay momentos en que debemos ser audaces y emprender el difícil, el que no ofrece seguridad aparentemente.

Yo lo hice un día, hace tiempo,... y jamás me he arrepentido.


"Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
y apenado por no poder tomar los dos,
siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
mirando uno de ellos tan lejos como pude,
hasta donde se perdía en la espesura.

Entonces tomé el otro, impulsivamente,
e hice quizás la elección acertada,
aunque era tupido y se percibía menos trillado;
en cuanto a lo que vi allí
hubiera elegido cualquiera de los dos.

Y ambos esa mañana se presentaban ante mí igualmente,
¡Oh, guardé aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas seguirían adelante,
dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.

Debo estar diciendo esto con un suspiro
de aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
yo tomé el menos transitado,
y eso hizo toda la diferencia."

(Creo menester transcribir la versión original, en inglés, ya que en poesía es casi imposible lograr una perfecta traducción. Además, es porque en inglés tiene una musicalidad preciosa:

"Two roads diverged in a yellow wood,
And sorry I could not travel both
And be one traveler, long I stood
And looked down one as far as I could
To where it bent in the undergrowth;

Then took the other, as just as fair,
And having perhaps the better claim,
Because it was grassy and wanted wear;
Though as for that the passing there
Had worn them really about the same,

And both that morning equally lay
In leaves no step had trodden black.
Oh, I kept the first for another day!
Yet knowing how way leads on to way,
I doubted if I should ever come back.

I shall be telling this with a sigh
Somewhere ages and ages hence:
Two roads diverged in a wood, and I-
I took the one less traveled by,
And that has made all the difference.")

miércoles, 29 de diciembre de 2010

DE CARA AL AÑO NUEVO

Fusión"/ Técnica Mixta sobre madera/ 80 cm x 1m

Pinté una mujer entrando a un mar de plata, de cara al sol.

Quise que se diese una fusión entre ella y los elementos; la luz cegadora, el agua, y el aire la envuelven.

Comencé con un boceto humilde, en el que ya se adivinaban sus formas y gesto, para luego irlo elaborando a través de los meses.

No era sino un bosquejo ligero, realizado al carbón. Pero ya estaba el germen de lo que sería la obra terminada.

Y, ahora que hago cuentas, recuerdo que ese boceto lo comencé exactamente a principios del 2010, hace un año...

¡Cuántos meses me llevó su realización!

Fue arduo el trabajo de preparación de superficies, trazado, pulido, lijado, aplicación de diversas capas de creta, bool, pintura e infinitas hojas de plata que demandaron mucho tiempo y esmero...

Hubo momentos en que realmente dudaba si podría alguna vez terminar el cuadro. Era uno de los proyectos más ambiciosos que me había planteado jamás.

Pero cuando logré terminarlo, me sentí feliz y satisfecha.

Como dijo alguna vez una sabia maestra: "Todo trabajo trae fruto". Y así fue, pues mis esfuerzos dieron un buen resultado.

Así quiero encarar este año que comienza: con una actitud abierta, esperanzada y dispuesta a recibir luz, aire y cosas nuevas preciosas.

Lo comparto con ustedes, y les deseo lo mismo a cada uno : un año lleno de realizaciones y rayos luminosos.

Que su nuevo año esté pleno de brillos, de platas y de oros, y que sigamos sumergiéndonos en este mar virtual, compartiendo nuestra creatividad y cariño.

Hoy, tras tantos meses de trabajo arduo y perseverante, luce en la pared de mi sala... y a la hora del atardecer agarra unos tonos completamente increíbles, ¡exactamente como cuando el sol se pone en el mar! Esa es la magia del arte, y la satisfacción de un trabajo cumplido. A veces, la Vida es tan generosa, que te da Regalos inesperados; cuando vi sus reflejos dorados, quedé sorprendida: yo trabajé con plata, y lo que coseché fue oro (al menos esa fue la sensación que tuve al mirarlo aquél atardecer navideño).


FELIZ AÑO 2011, y que todos sus trabajos dén fruto.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Transformaciones

"Metamorfosis"/ Óleo sobre tela/ 25 x 30 cm


Da la vuelta el calendario. Algunas cosas permanecen bien acomodadas dentro de la rutina. Otras, en cambio, vuelan por senderos nuevos, y me sorprendo a mi misma escribiendo poemas...




Tus manos, ahhh, tus manos.
Lienzos blancos, grandes, tersos
- - - - - cálidos y llenos de vida.

Palomas con alas al aire,
extendiéndose ardientes
sobre los surcos de mi piel.

¿Qué poder tienen tus fuertes manos,
muchacho de la selva,
que allá donde me toquen, llegan?
Si vienen del norte o van al sur,
allá donde se posan, alcanzan el final...
Abridor de Caminos en la Jungla.

(Sean las puntas de mis dedos o mi oreja,
sean mis hombros o rodillas,
mi cuello o incluso mis talones)

Da igual de dónde partan.
El punto de partida es lo de menos,
la raíz de mis cabellos o mi pecho:
el caso es que zarpan, cargadas de aventuras,
y arriban a destino,
abriéndome los poros
y haciendo florecer,
irremediablemente,
mis campos de delirios -y de lirios-,
hollando manantiales en las tierras más áridas,
veneros de agua dulce en mis entrañas
y en todos los recónditos repliegues
de mi geografía.